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miércoles, 24 de junio de 2015

Nudo

La mente es un intrincado laberinto lleno de caminos sin salida, como aquella mosca que se golpea contra el vidrio de la ventana, así es la dicotomía que sufren mis pensamientos. Arriba, abajo, izquierda, la otra izquierda, no hago más que amar y odiar mi vida cada vez que la analizo, y no paro de analizarla por más que lo intente. Arriba, abajo, derecha, la otra derecha, como un candado y 1000 llaves, como un nudo de lana que grita con chillidos insoportables para ser desenredado. Y no solo eso, los insoportables quejidos de mi cuerpo por un poco de atención de mi alma. El ruido estático intermitente que me bombardean a mi cerebro. El ácido que circula e mi torrente. La guerra contra inexistentes fantasmas que mi sistema inmune ha llevado a cabo. Arriba, abajo, delante, detrás. Proyectos levantados, rotos, levantados y rotos como castillos de arena construidos en la orilla del mar. El latente dolor de mi ojo derecho en momentos inesperados. No encontrarle satisfacción a esta vida. Sin sentido. Sin salida. Los recurrentes tormentos nocturnos. El sentir el cuerpo sin circulación sanguínea mientras un incipiente y forzoso desdoblamiento ocurre. Es sentir el peso de mi cuerpo astral mientras, como el peso de un rígido cuerpo muerto mientras cae a un abismo de obscuridad debajo de mi cama mientras se golpea contra el frio e inmisericorde piso. La irrefrenable necesidad de estornudar y sonarme la nariz cada 5 malditos minutos una y otra y otra y otra vez. Esos escalofríos energéticos que cruzan mi cuerpo y me agotan. Sentir en carne propia el ruido de las distracciones que carcomen mi mente como infernales gusanos que se retuercen dentro y fuera mordiendo y mordiendo. La universidad y sus tareas, sus pruebas, sus evaluaciones y cosas de lo más aburridas e inútiles, sin ningún motivo para realizarlas más que promesas que están enganchadas en una carne cada vez más rota por los grilletes que atraviesan mi ser. La asquerosa y toxica alimentación que día a día consumo como píldoras médicas para mantener a esta, cada vez más desinteresada existencia y cuyo propósito no tiene ninguna base. El dinero que como viene se va, de a grandes y pesados mordiscos, cuyas utilidades rallan en lo fútil y efímero, solo sirviendo para comprar la basura que me inserto en la boca. Los dolores de oído provocados por los audífonos que uso casi a diario. La picazón recurrente que muerde mis lagrimales cada noche. El esperar de 2 horas para dormirme y alcanzar el estado que sueño. Siendo estos más laberintos con más problemas, más dolencias, y casi ningún sentido, robándome la poca energía mental que pude generar durante el día, sin sigan aparente uso real, porque parece que tal cosa no existe. El grasoso acné en mi cabeza que hace que la caspa de mi piel salga como cascaras blancas y ásperas, que carcomen mi cuero cabelludo los lóbulos de mi oreja, la parte detrás de ella, una maldita psoriasis. El estreñimiento que hace que aunque me despierte con dolor de indigestión por la noche, no pueda evacuar la martirizante carga. El haber abandonado toda creencia y fe en pos de una desoladora incertidumbre. El urticante polvo que habita hasta en los rincones más inesperados de mi habitación, que de cuando en cuando me ahoga como una maniática estranguladora, siendo mi propia alergia a este.Casi inteligencia. Casi felicidad. Casi depresión. Casi asperger. Casi privacidad. Casi abundancia. Casi escases. Casi estupidez. Casi odio. Algo. Nada. Arriba. Abajo. Izquierda. Derecha. Desata el nudo. DESATA EL NUDO


no puedo, aun no

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------------------------DATOS Y COSAS VARIAS--------------------------

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